Permanece en la verdad
”Llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír. Rechazarán la verdad e irán tras los mitos” 2 Timoteo 4:3,4 NTV.
Es urgente que el creyente que ha conocido el
evangelio, la Palabra de verdad, se mantenga firmemente arraigado en la
enseñanza pura y fiel de las santas Escrituras.
Pablo alertó a Timoteo que, en los postreros tiempos,
el hombre se apartaría de la verdad de Dios, en busca de nuevas filosofías que
se adaptaran a su propio estilo de vida. Estos, se inclinarían a las fábulas y
enseñanzas engañosas, según sus propios deseos, rechazando la verdad de Dios e
inventando o yendo tras otras huecas filosofías del mundo. El hombre tendrá “comezón
de oír”, esto es, curiosidad insaciable por conocer nuevas enseñanzas
diferentes a la verdad de Dios, y ellos mismos buscarán maestros de la mentira
para escuchar de ellos, la herejía y el engaño.
De manera natural, el ser humano siempre rechazará el
mensaje desafiante del evangelio, y preferirá escuchar aquellas enseñanzas que
le resulten cómodas y se amolden más a sus propios deseos e intereses carnales.
Al igual que muchos otros creyentes del primer siglo,
los creyentes de Galacia fueron expuestos a doctrinas falsas que los indujeron
a apartarse de la verdad de Dios que inicialmente habían recibido y creído. En
un principio, los gálatas fueron correctamente instruidos en la fe, habiendo
recibido el evangelio de Cristo, principalmente, de la enseñanza directa del
apóstol Pablo. Sin embargo, con el tiempo, desobedecieron la verdad al seguir
las enseñanzas erróneas de los judaizantes, quienes distorsionaban y
tergiversaban la auténtica doctrina de Cristo, llevándolos por el camino de la
falsa religión y el legalismo.
”¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no
obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado
claramente entre vosotros como crucificado?” Gálatas 3:1
“insensatos” (del gr. anoetos) denota
una falta de discernimiento, un estado de pereza mental que impide reconocer y
aprobar correctamente la enseñanza que tenían frente a ellos. Se equivocaron al
descuidar la verdad del auténtico evangelio siguiendo otro distinto (no es te
haya otro, sino que muchos han pervertido el auténtico evangelio de Cristo, Ga.
1:6-9).
Pablo alertó a Timoteo: ”Pero persiste tú en lo que
has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido” 2 Ti.
3:14.
La enseñanza de este pasaje pues, nos alerta a no
descuidar nuestra fe, a mantenernos firmes y arraigados, como cristianos, en el
evangelio puro que un día abrazamos. La única forma de no abandonar el camino y
ser confundidos con alguno equivocado, es no dejar de ver nuestros pasos en el
camino correcto; sólo a través de esta firmeza en nuestra fe podremos
mantenernos seguros y firmemente establecidos en Cristo, evitando así cualquier
desviación que nos aleje de la senda del evangelio.
Es posible que muchos en nuestros días se hayan
desviado de la verdad, apartándose de los principios esenciales del evangelio. Ante
esta realidad, el Señor nos llama con urgencia a exhortarles con firmeza y amor,
confrontándolos con la verdad inquebrantable de Su palabra (2 Ti. 2:25).
Ningún creyente que sea verdaderamente guiado por el
Espíritu Santo de Dios se apartará de la verdad ni caerá en el engaño, ya que
el Espíritu Santo es el divino Maestro, quien nos enseña la verdad de Dios y
quien nos ayuda a discernir correctamente su Palabra para caminar con precisión
en Jesucristo.
? Señor, mantén mi fe firme en Tu verdad. Que Tu Espíritu Santo me guíe y
me fortalezca, para no desviarme de Tu camino.