Gustavo Miranda

En esto pensad

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Filipenses 4:8

 

La mente humana es un campo de batalla muy extenso; en un solo día podemos llegar a desarrollar ¡hasta 60,000 pensamientos! muchos de ellos emergen de manera automática sin que tengamos plena conciencia de ellos. Cada segundo alojamos en nuestra mente contenido que recibimos a través de las experiencias de la misma vida diaria. Toda información visual, auditiva y emocional (experiencial) puede generar pensamientos y emociones que pudieran ser negativas, destructivas.

Las preocupaciones y tensiones cotidianas, sumadas a los estímulos emocionales, tienen un impacto profundo en nuestra salud integral, llegando a causar ansiedades que conducen así mismo a enfermedades del cuerpo, de la mente y del espíritu (pensamientos y emociones pecaminosas).

 

El Señor, a través de Su Palabra, nos exhorta a velar por la salud de nuestra mente, instándonos a mantenerla limpia y sana. Como hijos de Dios, debemos hacer todo lo posible por preservar nuestra mente en pureza, reconociendo que, aunque no podemos controlar todo lo que vemos, oímos o sentimos, sí tenemos el poder de elegir y rechazar gran parte del contenido que alimenta nuestra mente.

 

¿En qué pensamientos desea el Señor que nos mantengamos ocupados?

todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”

Estos pensamientos son propios únicamente de aquel que es gobernado por la autoridad de Dios en su vida; El Señor es quien guarda nuestros pensamientos y emociones (Fil. 4:7). Puesto que el cristiano ha sido ya transformado por el poder de la Palabra de Dios, su mente ha sido renovada (Ro. 12:2) y por lo tanto posee la mente de Cristo (1 Co. 2:16), Al poseer la mente de Cristo, el creyente es guiado por pensamientos alineados con los principios y la voluntad divina, lo que le permite vivir de manera coherente con su fe y reflejar el carácter de su Salvador.

 

Debemos saber que, un aspecto de la vida del cristiano es que su mente no ha sido completamente redimida y por lo tanto sigue siendo un campo donde Satanás puede operar con relativa facilidad. Aunque el creyente ha experimentado la transformación espiritual, su mente continúa siendo susceptible a los ataques del enemigo, quien busca sembrar pensamientos de duda, pecado y confusión. Por esta razón, como cristianos, debemos estar alerta y tomar una postura activa en la protección de nuestra mente.

 

Por tanto, como cristianos debemos rechazar todo argumento pecaminoso y llevar “cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” 2 Co. 10:5. Este llamado a "llevar cautivo todo pensamiento" implica un proceso constante de discernimiento y resistencia frente a las influencias negativas que puedan surgir en nuestra mente. Al hacerlo, no solo renovamos nuestra mente, sino también aseguramos pensamientos santos que producirán palabras, decisiones y acciones que honren y glorifiquen a Dios en nuestra vida.

 

Piensa en esto:

Dios desea que llenemos nuestra mente de su Palabra, solo de esta manera no habrá espacio para el diablo. El pastor Adrián Royers expresó: “mente desocupada es taller de Satanás”.

?Dios desea que nuestra vida sea conducida por el Espíritu de Dios, solo de esta manera no seremos influenciados por las asechanzas sutiles del enemigo. Por medio del Espíritu de Dios podemos discernir qué conviene y qué no conviene a nuestra vida, podemos distinguir entre los pensamientos sanos y los que son nocivos para nuestra salud mental y espiritual.

 

Alimenta tu mente de verdad y sabiduría, busca a Cristo.


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Pastor Gustavo Miranda

Pastor en Iglesia Bautista Berea en Gómez Palacio, Dgo.
Doctor en Teología, maestro en educación y ministro de música y adoración.

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