bienaventurados los perfectos de camino
”Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan; pues no hacen iniquidad los que andan en sus caminos” Salmos 119:1-3
Los _perfectos de camino_ están identificados en la Palabra de Dios, por vivir una vida íntegra; son aquellos que se conducen bajo la aprobación divina, quienes andan conforme a la voluntad de Dios; son aquellos que observan fielmente la Ley del Señor y mantienen un compromiso con su Palabra de Dios en la búsqueda constante de su voluntad, aquellos que buscan al Señor de todo corazón. Por consecuencia viven en la santidad y justicia de Dios y reflejan a Cristo en sus vidas.
El mundo y sus deseos son atractivos
y apetecibles para el mundo, y ofrecen un camino de aparente felicidad y
libertad; estos deseos tienen el poder de engañar fácilmente al corazón humano,
el cual es vulnerable y propenso a caer en la vanidad. Quienes viven en este
orden pecaminoso, la Biblia les llama _“necios”_ y su camino es la
infelicidad.
El hombre necio no toma en cuenta a
Dios en su vida ni considera en ningún sentido sus leyes, no creen sentir la
necesidad de Dios. La necedad del hombre no está basada en sus limitaciones
intelectuales sino en la necedad de decidir vivir una vida alejada de Dios y su
Ley.
El hombre necio dirige su atención en
el plano material, pretende satisfacer su carne y no toma en cuenta las
necesidades del alma; el necio se enfoca en “el aquí y en el ahora”, sin
considerar el futuro y las implicaciones o consecuencias de sus actos. La
fuente de esta necedad, está en el corazón humano, de donde emanan sus deseos,
sus ambiciones; esta necedad es destructiva y camino a la desdicha.
Por otro lado, las personas más
felices son las que han encontrado en la Palabra de Dios su rumbo, porque,
aunque el mundo parece atractivo y deseable, sólo la obediencia a la Palabra de
Dios ofrece libertad y vida en plenitud.
La Palabra de Dios ha iluminado
nuestros corazones, revelándonos las verdades eternas y mostrándonos el camino
divino, lleno de gozo y plenitud.
Ahora bien, ¡entendamos bien estos
versos del salmo! Para ser felices, bienaventurados, más que dichosos, no es
suficiente con poner un pie en el camino del Señor, sino _caminar en él_.
Observa con atención los verbos
presentes contenidos en estos versos: “andan” (v. 1), “guardan” (v.
2) y “buscan” (v. 3). Esto habla de una acción constante, de un hacer
dinámico, que demanda un compromiso ferviente a su Palabra. Dicho de otra
manera, no se trata de un verbo pasivo, de dejar de hacer, sino un verbo activo
que implica una acción persistente.
“Andar en su Ley” (v. 1), “guardar
sus testimonios” (v. 2) y “buscar al Señor” (v.3), son acciones que comienzan
con un acercamiento genuino a Palabra de Dios. Este proceso progresivo implica leerla,
conocerla y meditar en ella, para llegar a amarla, respetarla y finalmente,
caminar en ella.
_”Bienaventurado el varón … que en
la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche”_
Salmos 1:1,2.
Para reflexionar:
Hay gozo y bendición en la Palabra de
Dios, la cual es fuente de vida, sabiduría y dirección. El hombre que camina
conforme a sus enseñanzas experimenta una dicha verdadera.
? ”Tus Palabras son gozo y alegría a mi corazón” Jer. 15:16.