En esto pensad
”Por
lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo,
todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud
alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Filipenses 4:8
La
mente humana es un campo de batalla muy extenso; en un solo día podemos llegar
a desarrollar ¡hasta 60,000 pensamientos! muchos de ellos emergen de manera
automática sin que tengamos plena conciencia de ellos. Cada segundo alojamos en
nuestra mente contenido que recibimos a través de las experiencias de la misma
vida diaria. Toda información visual, auditiva y emocional (experiencial) puede
generar pensamientos y emociones que pudieran ser negativas, destructivas.
Las
preocupaciones y tensiones cotidianas, sumadas a los estímulos emocionales, tienen
un impacto profundo en nuestra salud integral, llegando a causar ansiedades que
conducen así mismo a enfermedades del cuerpo, de la mente y del espíritu
(pensamientos y emociones pecaminosas).
El
Señor, a través de Su Palabra, nos exhorta a velar por la salud de nuestra
mente, instándonos a mantenerla limpia y sana. Como hijos de Dios, debemos
hacer todo lo posible por preservar nuestra mente en pureza, reconociendo que,
aunque no podemos controlar todo lo que vemos, oímos o sentimos, sí tenemos el
poder de elegir y rechazar gran parte del contenido que alimenta nuestra mente.
¿En
qué pensamientos desea el Señor que nos mantengamos ocupados?
”todo
lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo
amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de
alabanza, en esto pensad.”
Estos
pensamientos son propios únicamente de aquel que es gobernado por la autoridad
de Dios en su vida; El Señor es quien guarda nuestros pensamientos y emociones
(Fil. 4:7). Puesto que el cristiano ha sido ya transformado por el poder de la
Palabra de Dios, su mente ha sido renovada (Ro. 12:2) y por lo tanto posee la
mente de Cristo (1 Co. 2:16), Al poseer la mente de Cristo, el creyente es
guiado por pensamientos alineados con los principios y la voluntad divina, lo
que le permite vivir de manera coherente con su fe y reflejar el carácter de su
Salvador.
Debemos
saber que, un aspecto de la vida del cristiano es que su mente no ha sido completamente
redimida y por lo tanto sigue siendo un campo donde Satanás puede operar con
relativa facilidad. Aunque el creyente ha experimentado la transformación
espiritual, su mente continúa siendo susceptible a los ataques del enemigo,
quien busca sembrar pensamientos de duda, pecado y confusión. Por esta razón,
como cristianos, debemos estar alerta y tomar una postura activa en la
protección de nuestra mente.
Por
tanto, como cristianos debemos rechazar todo argumento pecaminoso y llevar “cautivo
todo pensamiento a la obediencia a Cristo” 2 Co. 10:5. Este llamado a
"llevar cautivo todo pensamiento" implica un proceso constante
de discernimiento y resistencia frente a las influencias negativas que puedan
surgir en nuestra mente. Al hacerlo, no solo renovamos nuestra mente, sino también
aseguramos pensamientos santos que producirán palabras, decisiones y acciones
que honren y glorifiquen a Dios en nuestra vida.
Piensa
en esto:
Dios
desea que llenemos nuestra mente de su Palabra, solo de esta manera no habrá
espacio para el diablo. El pastor Adrián Royers expresó: “mente desocupada es
taller de Satanás”.
Dios
desea que nuestra vida sea conducida por el Espíritu de Dios, solo de esta
manera no seremos influenciados por las asechanzas sutiles del enemigo. Por
medio del Espíritu de Dios podemos discernir qué conviene y qué no conviene a
nuestra vida, podemos distinguir entre los pensamientos sanos y los que son
nocivos para nuestra salud mental y espiritual.
Alimenta
tu mente de verdad y sabiduría, busca a Cristo.