Confía en el Señor de todo tu corazón
“Fíate
de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo
en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia
opinión…” Proverbios 3:5-7
Este
es sin duda uno de los proverbios más hermosos de toda la Biblia. Aun cuando
estas líneas fueron escritas por el sabio rey Salomón hace unos 3 mil años, se
trata de sabiduría revelada por la misma voz de Dios, la cual contiene
instrucción divina para guiar la vida de sus hijos en este tiempo, y conducirnos
a vivir una vida de plenitud y gozo.
¡Confía
en Dios, hazlo de todo tu corazón!
Confiar
en los demás es peligroso, confiar en uno mismo es absurdo. El único Ser digno
de confianza absoluta es el Señor, nuestro Creador y Dios; Él es la única
fuente verdadera de seguridad. No obstante, la confianza depositada en Él no
debe ser parcial ni restringida, sino plena y absoluta. Una confianza parcial
no es más que una forma de desconfianza.
Este
proverbio nos conduce a reflexionar en la sabiduría que existe en depositar la
fe exclusiva y extensiva en el Señor. No confíes en ti mismo, ni en tu
entendimiento, ni en tu inteligencia, ni en tus habilidades, ni en tu
experiencia, ¡Confía en Dios!
Siempre
Dios tiene la razón y posee un entendimiento absoluto y claro de lo que es
mejor para ti.
Confiar
en Dios es honrar a Dios en tu vida y reconocerlo en cada una de las decisiones
que tomes, pedirle consejo a Dios en cada paso y lo más importante, busca su
gloria en cada una de tus decisiones y acciones.
Confiar
en Dios significa depositar plenamente nuestra fe y dependencia en Él,
reconociendo su carácter, su soberanía, sabiduría y amor incondicional. Implica
creer que Él tiene el control de todas las situaciones y que, a pesar de las
dificultades y los desafíos que podamos enfrentar, Él es nuestra guía,
protector y proveedor. Confiar en Dios no es solo una creencia intelectual,
sino una actitud activa de rendirnos a su voluntad, aceptando que, aunque no
siempre comprendamos sus caminos, su propósito es siempre el mejor para nuestras
vidas.
Dios
nos ha otorgado su Espíritu Santo como compañero fiel en nuestro caminar,
guiándonos y fortaleciéndonos en cada paso. Asimismo, nos ha dejado su Palabra,
que es la fuente de su voz y su sabiduría para nuestras vidas. Para confiar en
el Señor, es vital ser sensible a su voz y a su llamado, y buscar su rostro en
todo momento, permitiendo que su dirección sea la que nos conduzca.
Para
reflexionar: No debemos fiarnos de nuestros propios sentimientos o deseos, sino
escuchar atentamente a Dios a través de su Palabra, que es la verdadera guía
para nuestra vida.
?Gracias Señor por tu Palabra. Deposito mi confianza en
ti y lo hago de todo mi corazón.