Gustavo Miranda

ATENDAMOS CON MAYOR DILIGENCIA

Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.” Hebreos 2:1-4


con más diligencia atendamos…no sea que nos deslicemos” 

El escritor a los Hebreos utiliza una doble connotación náutica en su mensaje: 

En un embarcadero, al afianzar un barco para que no se separe de la orilla, es necesario amarrarlo al muelle y fijar muy bien sus anclas; esta idea la tiene el escritor a los Hebreos cuando dice: ”Con más diligencia atendamos”. Aquellas embarcaciones que son dejadas a la deriva, poco a poco se alejan del muelle hasta que se pierden en el mar, y a esto se refiere el escritor cuando dice: ”no sea que nos deslicemos


La advertencia es muy clara en la Palabra, cada creyente debe estar seguro de mantenerse firme, anclado al único muelle de salvación; asegurarnos con firmeza, y atender con diligencia al evangelio que hemos oído y creído. De la misma manera en que un barco que no está firme y bien dirigido puede perderse en alta mar, un oidor que no retiene firmemente la enseñanza del evangelio puro, puede perder su rumbo y volver su atención a las fábulas o doctrinas falsas. Para esto, es necesario escuchar con la mente y con el corazón, el mensaje de Cristo, retenerlo, para no comprometer la esencia del verdadero evangelio salvador y atender con obediencia a su llamado.


Los versículos 2-4 explican la seriedad de esta advertencia: en el pasado, en el mensaje dado por Dios a través de los ángeles, su obediencia prometía retribución, y su desobediencia, trágicas consecuencias. De la manera en que Cristo es superior a los ángeles, su mensaje es también de mayor valor. En el tiempo antiguo, las transgresiones a la Ley que trajeron los ángeles que fue entregada a Moisés, tuvo su severo castigo inmediato, ¿cuánto más se espera el castigo para el que rechace el mensaje de salvación que Cristo portó en sus labios?


Esta enseñanza no dice que la salvación se gane o se pierda, pues está claro que la salvación es don de Dios en virtud de su gracia gratuita (Efesios 2:8,9), más nos llama a mantenernos firmes y no descuidar lo que hemos creído.


Piensa en esto:

Todo barco sin timón, tiende a perder el rumbo y naufragar, sus consecuencias son desastrosas. Por tanto, es necesario afianzar nuestra vida al mensaje que hemos escuchado, creerlo y obedecerlo. Cristo es el muelle de salvación, atendamos su mensaje con aprecio y diligencia. 


?Gracias Señor porque tu Palabra es el ancla segura de mi fe.

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Pastor Gustavo Miranda

Pastor en Iglesia Bautista Berea en Gómez Palacio, Dgo.
Doctor en Teología, maestro en educación y ministro de música y adoración.

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